El punto de equilibrio es la cifra de facturación mensual a partir de la cual empiezas a ganar dinero de verdad — por debajo de esa cifra, cada mes cierras cubriendo gastos, no ganando. Es probablemente el número más importante que puede tener una dueña de salón, y casi nadie lo calcula.
Qué hace falta sumar
- Todos los gastos fijos del mes: alquiler, suministros, seguros, cuotas, gestoría.
- Los sueldos del equipo, con su coste real para el negocio.
- Lo que la propia dueña quiere llevarse a casa cada mes. Sí, tu sueldo entra en la cuenta: no es "lo que sobra al final".
El ejemplo real
- Gastos fijos del mes: 2.480 €
- Sueldo que quiere llevarse la dueña: 1.500 €
- Total a cubrir: 3.980 €
Si el ticket medio por servicio es de 18,80 €, hacen falta unos 212 servicios al mes para llegar a esa cifra: alrededor de 7 u 8 servicios al día. Esa es la cifra que hay que tener en la cabeza, no una sensación.
Por qué cambia todo cuando lo sabes
Con esa cifra clara, cada decisión cambia:
- Subir un precio un 5 % baja directamente el número de servicios que necesitas.
- Sabes si merece la pena abrir un día más o si ese día solo cubre sus propios gastos.
- Sabes si un gasto nuevo (una empleada, un alquiler más caro) es asumible antes de meterte en él, no después.
El punto de equilibrio no es una cifra que se calcula una vez y se olvida — cambia cada vez que cambian tus gastos, tu equipo o tus precios. Por eso merece la pena tenerlo siempre actualizado, no recalcularlo a mano cada trimestre.
